Consideraciones Fiscales sobre los Activos Fijos (Parte I)

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Consideraciones Fiscales sobre los Activos Fijos (Parte I)

 Dentro de la lista de gastos deducibles para el Impuesto sobre las Utilidades que se enumeran en el artículo 8 de la Ley, encontramos el inciso f que permite la deducción de “las depreciaciones para compensar el desgaste, el deterioro o la obsolescencia económica, funcional o tecnológica de los bienes tangibles productores de rentas gravadas, propiedad del contribuyente, así como la depreciación de las mejoras con carácter permanente.

Para contemplarlas como un gasto deducible, además de la obligatoriedad de ser útiles y necesarias en la generación de los gastos deducibles, el Reglamento estipula condiciones específicas para su deducibilidad, la conservación de la información original y la forma de amortización, incluyendo en esto último los métodos y plazos aceptados según cada tipo de activo fijo.

El primer anexo del Reglamento a la Ley 7092, titulado “DE LA DEPRECIACIÓN, EL AGOTAMIENTO Y AMORTIZACIONES”, contiene disposiciones generales que listo a continuación

  • Ratifica lo indicado en el inciso f del artículo 8, respecto a las depreciaciones admisibles.
  • Fija el costo unitario mínimo de los activos depreciables, en un 25% de un salario base (o sea ₵112.550 para 2020), pudiendo el Obligado Tributario computar como gasto cualquier otra compra inferior a dicho monto. Se hace la salvedad que también se puede solicitar autorización a la Administración Tributaria para considerar como gastos las inversiones superiores a ese umbral, siempre que se pueda justificar en razón del valor relativo del bien respecto al total de activos y la actividad desarrollada.
  • Regula la deducción de mejoras permanentes que aumenten la vida útil del bien, las cuales deben distribuirse entre los años de vida útil remanente o en los años que aumente la misma como consecuencia de las mejoras.
  • Prohíbe la aplicación de depreciaciones no utilizadas en períodos anteriores, sea por omisión o utilización de un valor inferior.
  • Indica que  si el bien  es utilizado para producir rentas gravables y no gravables, debe establecerse la respectiva proporción para la depreciación.
  • Se establecen los requisitos del Libro especial de activos depreciables, con “una hoja para cada bien” y que consigne como mínimo la siguiente información:
    • a) Fecha de la adquisición o de la siembra del cultivo;
    • b) Denominación o descripción del bien;
    • c) Cuota anual de depreciación y porcentaje respectivo;
    • ch) Vida útil asignada al bien;
    • d) Número de inventario del bien y su localización;
    • e) Método de depreciación utilizado;
    • f) Precio de costo o de adquisición y valor de las mejoras permanentes efectuadas;
    • g) Valor de la depreciación anual y acumulada;
    • h) Valor en libros del bien (precio de costo menos depreciación acumulada); y
    • i) Observaciones, cuando se estime necesario

En posteriores artículos se detallarán otros aspectos de este primer anexo.

Para mayor información, no dude en contactarnos.

CPI Rolando Durán
Especialista en Impuestos CCPCR

1 comentario en “Consideraciones Fiscales sobre los Activos Fijos (Parte I)”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba