¿Casado (a) con el trabajo? … ¡Qué esperas para divorciarte!

¿Casado (a) con el trabajo? … ¡Qué esperas para divorciarte!

Quién no ha escuchado la frase: “Tengo mucho trabajo… gracias a Dios…”, o “Amanecí trabajando… por dicha que hay trabajo...”, “Trabaje el domingo todo el día… no importa, lo bueno es que hay trabajo…”, ¿Te ha pasado? ¿Has sido contactado para atender un asunto laboral fuera de la jornada de trabajo? ¿Tus aplicaciones de mensajería parpadean con asuntos de trabajo fuera de horario laboral?

Es común escuchar “Estoy casado (a) con mi trabajo…” y ver que es una realidad en personas que pasamos 24/7 trabajando, directa o indirectamente, entonces aunque estén viendo la Champion Leage o su serie favorita, envían y reciben mensajes que tienen que ver con su trabajo, ¿Será que el jefe, el cliente o el proveedor no respetan mis tiempos de descanso?¿Será un asunto cultural de los tiempos en que vivimos en que todos estamos (y tenemos que estar) “conectados”? ¿Cuánto salario o ingresos podríamos devengar si facturamos a nuestros clientes o patrones el tiempo que utilizamos para atenderlos fuera del horario laboral?

Estas actitudes son aplaudidas por muchos como compromiso con el trabajo, con nuestro patrón o nuestros clientes, ponerse la camiseta le llaman algunos, la milla extra le llaman otros, lo cual es verdaderamente admirable, es algo grandioso ver a las personas dar de sí mismas, hacer un trabajo de excelencia y estar disponibles, excepto, cuando esa forma de ser atenta contra su estabilidad emocional, no puede ser bueno que alguien esté tan comprometido con el trabajo que sacrifique una actividad familiar importante, con tal de atender un asunto de trabajo que podría atenderse en horario normal, no puede ser justo ni correcto que el descanso después de la jornada laboral se vea interrumpido constantemente por requerimientos de información, llamados, mensajes, y demás…

¿Cómo funcionaban las oficinas y trabajos en general antes de los celulares? Las personas llegaban a sus trabajos a una hora determinada, estaban ahí y al terminar cerraban la puerta y regresaban a sus casas no sabían nada de sus trabajos hasta el día siguiente que volvían a sus trabajos, sus clientes, proveedores, y demás personas relacionadas con el ámbito laboral sabían que te podían localizar entre tal y tal hora al teléfono de tu trabajo, en los teléfonos de las casas usualmente atendíamos llamadas que tenían que ver con la familia, amigos, parejas, etc, y muy pocas veces algún tema de trabajo que requería atención urgente de nuestra parte.

Si estás feliz dedicándote 24/7 a tu trabajo, quizá tengas un problema que no has percibido como tal: quizá seas un adicto al trabajo o trabajólico, es una forma más de ser disfuncional socialmente (sé que esto que te digo duele, lo lamento), solo que esta adicción a diferencia del licor o las drogas, es muy aplaudida y respetada, en otro artículo voy a profundizar acerca de la adicción al trabajo, por ahora nada más te invito a reflexionar ¿Estás más feliz en el trabajo que con tu familia? ¿Has dejado de desarrollar proyectos personales por trabajar? ¿Has desatendido tu salud con asuntos básicos como ir al dentista o cortarte el pelo en con tal de no parar de trabajar? ¿Estás más feliz trabajando que descansando? ¿Sufres de insomnio por el trabajo? ¿Tu primer pensamiento al despertar y el último antes de dormir tienen que ver con el trabajo? ¿Has dejado de desarrollarte profesionalmente por trabajar? ¿Has dejado de lado tus estudios por trabajar? ¿No has tenido vacaciones más allá de una semana al año por varios años tomando un día aquí y un día allá? Si respondiste afirmativamente a una de estas preguntas quizá y solo quizá puedas tener un problema de adicción al trabajo, no te de pena ni miedo, busca ayuda.

Algunas sugerencias básicas para divorciarte de una buena vez:

  1. Si no trabajas para un patrono establece un horario de trabajo y respétalo.
  2. Hasta de una línea telefónica aparte para tus asuntos personales.
  3. Apaga lo que tenga que ver con el trabajo mientras no estés trabajando.
  4. Pregunta a tus seres queridos, hermanos, esposa, hijos, qué opinan acerca de tu forma de trabajar ¿están conformes con que no estés en casa? ¿están conformes con el hecho de que estés en casa pero no estés presente?
  5. Cuestiónate a ti mismo ¿Está bien la forma en que vivo a causa del trabajo? ¿Soy feliz en esta situación?

Pueda ser que tengas que hacer cambios, y los cambios dan vértigo… pero vale la pena intentarlo.

Charla disponible en Youtube: https://youtu.be/dnp7qtazUqE

Todos los viernes a las 08:00 hora de Costa Rica, una charla motivacional accesible en el link:

https://youtu.be/NSKebqY23uI

Febrero 12, 2021

Javier R. Vargas Marín / +506 8334 5026 / vargasm.jr@gmail.com

¡Motivador de corazón y contador de profesión!