El valor agregado en los servicios fue gravado con un impuesto recientemente, aumentando la erogación que deben hacer nuestros clientes para pagar nuestros servicios como contadores. ¿Qué podemos hacer para aumentar el valor percibido por nuestra cartera existente y los prospectos en el nuevo panorama fiscal del país?

Tomando ejemplos de un artículo similar en la página “Firm of the Future”, encuentro que la actualización es clave. Con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas publicada desde diciembre 2018, a la entrada en vigencia de sus títulos más importantes muchos obligados y colegas contadores no habían leído siquiera el texto base. Pero esta no es la única actualización en la cual debemos ocuparnos.

La lectura, comprensión, discusión y consenso de nuevos documentos legales, en materia tributaria o laboral, forma parte de nuestra tarea continua. Añadamos la actualización tecnológica, que cambió el paradigma documental con la obligatoriedad de utilización de la Factura Electrónica, tras su mínima implementación al ver la luz en el lejano 2009.

Es menester que ahora los contadores combinemos esta facilidad de trasiego de documentos, con herramientas que faciliten su implementación. Programas contables que realicen cargas masivas de información, sea vía reportes o directamente con los archivos (PDF o XML) que se generan a diario; plataformas contables en la nube o por medio de servidores remotos que permitan la colaboración entre obligado y asesor; plataformas de trabajo y comunicación en línea, para trasladar las reuniones al plano virtual; uso de redes sociales y profesionales para aumentar nuestras conexiones.

Otro aspecto posible en esta búsqueda de nuevo valor, es lo que podríamos llamar “contador de especialidad”, concepto que ya muchos colegas aplican al basar su cartera mayormente en ASADAS o Juntas de Educación. Sin embargo, al conversar con integrantes de la industria editorial me percaté que es un sector del cual se trata poco en nuestro gremio. Así mismo, otras oportunidades en este sentido sería profundizar en profesionales liberales más específicos, v. gr. ingenieros y arquitectos, informáticos, traductores, de manera que se pueda ofrecer un servicio estandarizado y sencillo para el asesor.

Finalmente, he notado que la habilidad que más valor añade a nuestra profesión es la capacidad de compartir los conocimientos y criterios. Este Blog ha sido plataforma para al menos dieciséis colegas de plasmar su acervo y hacerlo llegar a otros, aumentado con posibilidades de impartir charlas o cursos, participar en foros o talleres, etc.  Bien escribió Richard Bach en su libro “Ilusiones”: “Aprender es descubrir lo que ya sabes .Actuar es demostrar que lo sabes. Enseñar es recordarles a los demás que saben tanto como tú. Sois todos aprendices, ejecutores, maestros.”

Así que colegas, llevemos el valor agregado en nuestra profesión más allá del cálculo y declaración de este impuesto. Que reconozcan y pidan nuestros servicios por el alto valor que perciben.

 

CPI Rolando Durán

Agregando valor a nuestra práctica contable

Un pensamiento en “Agregando valor a nuestra práctica contable

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